Un relevamiento del Observatorio de CECAITRA advirtió sobre estas conductas a la hora de observar a los conductores en la vía pública, con prácticas que incrementan el riesgo de accidentes y reflejan problemas de convivencia vial y la falta de respeto al peaton.
Un relevamiento reveló que la gran mayoría de los conductores percibe una circulación poco ordenada en las calles. Sin embargo, al mismo tiempo, la mayoría se considera a sí misma como responsable al volante, lo que expone una fuerte brecha entre la percepción propia y la ajena.
relevamiento del Observatorio de CECAITRA reveló una marcada percepción negativa sobre los hábitos de conducción en el país.
Según el estudio, 9 de cada 10 conductores creen que las maniobras no se señalizan correctamente y el 89% sostiene que el uso de luces de giro o balizas es irregular.
En detalle, el 55% afirma que los demás conductores solo “a veces” utilizan estas señales, mientras que el 34% dice que directamente “nunca” lo hacen. Apenas un 11% considera que la señalización es constante o adecuada.
Paradójicamente, cuando se consulta por la propia conducta, la autoevaluación cambia de manera significativa: el 65% asegura que siempre señaliza sus maniobras, el 20% dice hacerlo casi siempre y solo un 5% reconoce que nunca lo hace. Esta brecha entre percepción ajena y autopercepción evidencia una disociación frecuente en la cultura vial.
“Una maniobra que no se comunica correctamente puede generar situaciones de riesgo y derivar en un siniestro vial. La comunicación entre quienes circulan es fundamental para prevenir incidentes y mejorar la convivencia en la vía pública”, explicó Facundo Jaime, vocero del Observatorio Vial de CECAITRA.
Además, el estudio detectó diferencias marcadas entre localidades bonaerenses. En Tordillo, por ejemplo, el 100% de los encuestados sostuvo que los peatones no son respetados. En cambio, en Rauch, el 75% consideró que sí existe respeto hacia quienes circulan a pie.
“Desde CECAITRA trabajamos para fortalecer la conciencia vial a través de la responsabilidad, el respeto y la atención al conducir. La educación y la reflexión sobre las conductas cotidianas son claves para construir una circulación más segura para todos”, concluyó Jaime.

