Bolsos, mochilas, celulares, tablets, cuadernos, juguetes, llaves o cajas de pañuelos forman parte del equipaje habitual de muchos conductores.
Sin embargo, llevarlos sin sujeción representa un peligro tanto para quienes viajan como para el propio conductor, ya que pueden impactar contra los ocupantes o distraer durante la conducción.
Según una encuesta del Observatorio de CECAITRA, realizada a conductores del Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, el 93% considera que trasladar objetos sueltos en el vehículo es altamente peligroso. Solo el 6% cree que el riesgo es bajo y apenas el 1% lo califica como muy bajo. “Celebramos que año tras año crezca el porcentaje de conductores que asumen esta peligrosidad”, señaló el vocero del organismo, Facundo Jaime.
Desde el Observatorio explicaron que, ante una desaceleración repentina, los objetos continúan desplazándose a la misma velocidad que llevaba el vehículo. Esto puede provocar golpes contra la carrocería, impactos sobre los pasajeros o incluso la expulsión de elementos por el parabrisas, aumentando el riesgo de lesiones graves.
A este problema se suma un fenómeno creciente: la instalación de antenas de internet satelital dentro del vehículo, especialmente en el parabrisas. El servicio Starlink, por ejemplo, no permite el uso de su kit estándar en vehículos en movimiento sin autorización específica. Además, la Ley Nacional de Tránsito prohíbe circular con objetos que obstruyan la visibilidad del conductor.
“Cualquier elemento que afecte el campo visual representa una falta grave y un riesgo para la seguridad”, advirtió Jaime. También alertó que una antena mal colocada puede desprenderse en una frenada. Como alternativa, recomendó instalar estos dispositivos en el techo o en soportes externos habilitados, para no comprometer la conducción ni infringir la normativa vigente.

