En el marco de la realización del Congreso de Ciberseguridad en Infraestructuras Críticas y Servicios Esenciales, que tendrá lugar en febrero en Ciudad de México, Ciberilatam emitió un interesante documento sobre campañas de concientización.
E su nota analizan el impacto de las campañas en la reducción de la siniestralidad, el cambio de conductas de riesgo y la creación de una cultura responsable. Esenciales para reducir factores de riesgo como el exceso de velocidad, el consumo de alcohol y las distracciones por el uso de dispositivos móviles.
Consideran además que transforman la percepción individual del peligro en una cultura de responsabilidad compartida, promoviendo el respeto entre los usuarios de la vía.
Del mismo modo, contribuyen a disminuir el número de víctimas de tránsito y los accidentes laborales in itinere.
Y su efectividad se ve incrementada cuando se integran con leyes de tránsito reforzadas, infraestructuras viales mejoradas y normas de seguridad vehicular actualizadas.
La reducción de los accidentes de tránsito no depende únicamente de la infraestructura o la vigilancia, sino de un cambio profundo en la mentalidad de los usuarios. En este contexto, las campañas de concientización en la seguridad vial son fundamentales para modificar conductas de riesgo que contribuyan a aminorar los siniestros viales.
El principal objetivo de las campañas de concientización, dice CiberiLatam es transformar la percepción individual del peligro en una responsabilidad social compartida. No se trata sólo de informar sobre las normas, sino de generar hábitos a largo plazo. En este sentido, la educación vial ayuda a que conductores, ciclistas y peatones identifiquen los riesgos que causan accidentes de tránsito.
Especial atención merecen los colectivos vulnerables. Mediante la concientización en materia de seguridad vial se ha logrado incrementar el uso del casco en los motociclistas y la instalación de sistemas de retención infantil en los autos, determinantes ambos para salvar vidas en caso de accidente.
La influencia de estas acciones de comunicación ha trascendido el ámbito público para instalarse con fuerza en las empresas. La seguridad vial laboral ha ganado enteros en las organizaciones, puesto que, aproximadamente, un tercio de los accidentes laborales mortales ocurren en desplazamientos in itinere. Además, cada siniestro conlleva costes sociales y económicos muy elevados.
Por ello, se están implementando campañas de concientización internas para reducir la incidencia de la fatiga, el consumo de drogas y alcohol y el uso del celular entre los empleados.
No obstante, las campañas de concientización, pese a su relevancia, no son suficientes por sí solas. En este sentido, los expertos coinciden en que su éxito depende de una estrategia integral que debe incluir:
Vigilancia constante de la red vial.
Sanciones efectivas para quienes ignoran la normativa de seguridad vial.
Entornos viales seguros.
Participación de organizaciones civiles en las políticas de seguridad vial.
En resumen, las campañas de concientización en seguridad vial son indispensables para reducir el número de víctimas en accidentes de tránsito. Para lograr dicho propósito, la colaboración público-privada es necesaria al aunar los recursos de las administraciones con el esfuerzo colectivo e individual de la sociedad.

